jueves, 16 de junio de 2011

Casualidad

Fue muy curioso, casi tres horas entre arena, mar, pasto verde, pueblos, habitantes, tráfico, para que baste solo dos minutos y conocer su "yo". Al principio fue un cruce de miradas confundidas entre pasajeros apurados y desesperados por el día a día pero aquel malestar no influyó para que al fin la viera. Ya a bordo las palabras estaban de más, un juego de miradas prófugas en busca de la "coincidencia" no resultó al final muy efectiva; solo me queda la ilusión de encontrarla en aquel rincón mentado y grabado en mi memoria. Empieza la cuenta regresiva!
CM

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